La apasionante ruta turística ‘Del Páramo al Llano’ que todos quieren visitar en el Meta
A propósito del Día Mundial del Turismo celebrado este lunes, el Instituto de Turismo del Meta realizó una serie de actividades de promoción en las diferentes rutas que ofrece el Departamento, para apoyar el sector en medio de la reactivación económica tras la pandemia del Covid-19.
Una de las más atractivas es la ruta ‘Del Páramo al Llano’, la cual inicia desde La Calera en Bogotá, atraviesa el Parque Natural Chingaza, llega al municipio de San Juanito, sigue por la inspección de San Francisco hasta terminar en el municipio de Quetame Cundinamarca, 162 kilómetros de aventura, retos, y una riqueza natural inigualable que nadie se quiere perder.
Cerca de 90 pedalistas de diferentes regiones del país y mundo, partieron desde La Calera a las 6 de la mañana del pasado sábado, para vivir una de las mejores experiencias que ofrece esta ruta, donde se combina la actividad física con los mejores paisajes que componen el trayecto.
Avistamiento de aves, venados, el atractivo gorrión del páramo, el águila real, osos y una gran variedad de especies endémicas de fauna y flora en medio del Páramo de Chingaza, con temperaturas de hasta 4 grados a una altura de 3.765 metros sobre el nivel del mar, fueron parte de la primera jornada entre que llegó hasta el municipio de San Juanito, donde los asistentes a la travesía tomaron un descanso y en la noche disfrutaron de un parrando llanero ofrecido por el Instituto de Turismo del Meta.
Ya el domingo, con un sol radiante que pronosticaba una jornada exigente, los pedalistas siguieron la ruta hacia el municipio de El Calvario, también incrustado en la cordillera oriental, con gente amable y trabajadora que entusiasmada se preparaba para recibir a los ciclistas.
El recorrido estuvo marcado por un terreno agreste, muchas pendientes y un paisaje en el que predominaron las cascadas de agua que evidencian la riqueza hídrica de los únicos dos municipios del Meta donde los llaneros usan ruana mientras bailan joropo y carranga.
Un suculento plato ‘Sanpachuno’ fue el almuerzo en la Inspección de San Francisco, para continuar la etapa final de la ruta hacia el municipio de Quetame Cundinamarca, donde terminarían dos días de una aventura que puso a prueba la capacidad física y mental de los pedalistas.
“Era lo que esperaba, iba a ser duro por las condiciones del terreno pero los paisajes son ‘brutales’, yo vine por eso, parece otro planeta definitivamente, es una sensación increíble que de verdad disfruté mucho. Deben seguir haciendo esto, esto da vida”, expresó Daniel Morales, un joven bogotano que participó en la travesía.
De esta manera el Instituto de Turismo del Meta promueve unas de las rutas más atractivas en la región, desconocidas para muchos pero cada vez más apetecida por los turistas de todo el país por los paisajes que ofrece.











