Gobernación del Meta mantiene monitoreo permanente sobre el río Negro tras deslizamiento en Quetame y llama a comunidades ribereñas a reforzar medidas preventivas
. Con el propósito de proteger a las comunidades asentadas en la cuenca del río Negro, la Gobernación del Meta, a través de la Dirección Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres (DIGERD Meta), mantiene un monitoreo técnico permanente luego del deslizamiento de tierra registrado en el municipio de Quetame, Cundinamarca, que habría ocasionado un posible represamiento sobre la quebrada Estaqueca.
Desde que se conoció la situación, la administración departamental activó el seguimiento en articulación con los organismos de socorro, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y las demás entidades que integran el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, con el fin de evaluar de manera continua el comportamiento de la cuenca y emitir oportunamente las alertas que sean necesarias.
De acuerdo con el reporte oficial del IDEAM, la subzona hidrográfica del río Guayuriba, de la cual hace parte esta cuenca, permanece en alerta amarilla por condiciones hidrológicas. Sin embargo, hasta el momento no se registran afectaciones relacionadas con este evento en el departamento del Meta, por lo que las labores se concentran en la vigilancia preventiva y el seguimiento técnico.
Como medida de prevención, la Gobernación del Meta hizo un llamado a las comunidades ribereñas de Villavicencio, Acacías, San Carlos de Guaroa y Puerto López para que permanezcan atentas únicamente a la información emitida por los canales oficiales, eviten desarrollar actividades sobre las riberas de los ríos y acaten las recomendaciones de los organismos de socorro mientras continúa el monitoreo.
Asimismo, la DIGERD Meta recomendó a la ciudadanía abstenerse de difundir información no confirmada a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería, con el fin de evitar la desinformación y la generación de alarma injustificada entre la población.
La Gobernación del Meta reiteró que continuará realizando seguimiento permanente a la evolución de este evento y mantendrá informada a la comunidad sobre cualquier cambio en las condiciones de la cuenca, priorizando en todo momento la protección de la vida y la seguridad de los metenses.

